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| Leo Hendrik Baekeland |
En base a los polímeros naturales como la seda, algodón
y el caucho se obtuvieron los primeros polímeros artificiales a mediados del siglo
XIX, los cuales han ido en desarrollo hasta nuestros días. El primer polímero
totalmente sintético fue desarrollado por el químico estadounidense Leo Hendrik
Baekeland: la baquelita.
Este producto tuvo un éxito colosal debido a sus peculiares propiedades: se le podía dar la forma deseada antes de que se enfriara, no conducía la electricidad y era resistente al agua y los disolventes.
Este producto tuvo un éxito colosal debido a sus peculiares propiedades: se le podía dar la forma deseada antes de que se enfriara, no conducía la electricidad y era resistente al agua y los disolventes.
Pronto surgieron otros polímeros que revolucionarían
esta emergente industria, como el poliestireno y el policloruro de vinilo (PVC)
en 1911 y 1912 respectivamente. Estos
polímeros fueron sustitutos del caucho y se utilizaron para la creación de
objetos y utensilios de la vida cotidiana. Otros polímeros fueron el
metracrilato de metilo polimerizado (plexiglás) que se usó como sustituto del
cristal, el teflón, usado en utensilios de cocina por sus propiedades
antiadherentes y el nailon, primer plástico de alto rendimiento.
El avance de la industria de los polímeros se
intensificó mucho a partir de 1926, cuando el químico alemán Hermann
Staudinger expuso su teoría de los polímeros: largas cadenas de pequeñas
unidades unidas por enlaces covalentes (fundamento de la química
macromolecular).
Esta industria volvió a sufrir otro gran avance en la segunda guerra mundial, cuando los países se vieron obligados a desarrollar nuevos polímeros para sustituir las materias primas con las que normalmente hacían los distintos productos o armas de combate. Ejemplo de esto puede ser el caucho sintético usado por Alemania Nazi para las ruedas de los tanques y el nailon, desarrollado por EEUU para fabricar textiles como paracaídas o prendas combinándolo con algodón o lana. Durante la posguerra y hasta nuestros días la industria de los polímeros ha seguido avanzando a pasos agigantados desarrollándose nuevos polímeros como lo son el polietileno o el polipropileno, dos de los polímeros más usados en la actualidad.
Esta industria volvió a sufrir otro gran avance en la segunda guerra mundial, cuando los países se vieron obligados a desarrollar nuevos polímeros para sustituir las materias primas con las que normalmente hacían los distintos productos o armas de combate. Ejemplo de esto puede ser el caucho sintético usado por Alemania Nazi para las ruedas de los tanques y el nailon, desarrollado por EEUU para fabricar textiles como paracaídas o prendas combinándolo con algodón o lana. Durante la posguerra y hasta nuestros días la industria de los polímeros ha seguido avanzando a pasos agigantados desarrollándose nuevos polímeros como lo son el polietileno o el polipropileno, dos de los polímeros más usados en la actualidad.

